Archivo abierto de sucesos

«Es un caso aislado».
Llevamos 4.887.

Por la transparencia en la información: lo que se publica, contado; lo que se calla, medido.

Casos Aislados recoge, uno a uno, los sucesos delictivos que publica la prensa española y los deja en abierto: con el enlace a la noticia original, su fecha, su lugar y los datos que el medio dio —y los que no dio.

Aquí no se hace periodismo: se cuenta el que ya está hecho. Lo único que se añade es lo que ningún medio publica por su cuenta, porque ninguno lo tiene: el total.

Lo que esto mide, antes de nada. Casos Aislados cuenta lo que publican los medios, no la delincuencia que hay. No es una estadística oficial —esas las publica el Ministerio del Interior— y un delito que ningún medio contó, aquí no existe. Esa diferencia no es un fallo que se pueda arreglar: es exactamente lo que se está midiendo. Método, sesgos y qué lo desmentiría →

60 medios en el catálogo, leídos cada 15 minutos
65.478 artículos leídos para encontrar los sucesos
1.008 municipios con algún suceso situado
76% de los sucesos, sin el origen del agresor

Por qué el sitio se llama así

«Es un caso aislado» es la frase con la que se cierra un suceso y se abre el siguiente. Dicha una vez, puede ser verdad. Dicha siempre, es una forma de no contar.

Un caso aislado no tiene serie, ni mapa, ni total: no se puede comprobar, y por eso no se puede discutir. Así que lo primero que hace este sitio es lo más simple que se puede hacer con un montón de noticias sueltas: ponerlas juntas y contarlas. Lo que salga, saldrá; nosotros no decidimos el resultado, solo nos negamos a que la pregunta se quede sin hacer.

No pedimos que se nos crea. Pedimos que se compruebe. Cada punto del mapa lleva el enlace a la noticia de la que sale, cada recuento enseña entre cuántos casos se divide, y el archivo entero se puede descargar para rehacer las cuentas por libre. Si alguna sale distinta, queremos saberlo.

Por lo que luchamos

Lo que este sitio defiende, y por lo que está hecho como está y no de otra manera.

Lo publicado es de todos

Un suceso que un medio publica es información pública. Reunirla, ordenarla y dejar que cualquiera la cuente no crea nada nuevo: impide que se pierda.

Sin ese trabajo, cada caso dura un día y desaparece, y lo que queda al final del año no son los hechos: es la impresión de que no había gran cosa que contar.

Quien delinque no es un dato privado

Quién comete un delito, con qué arma y contra quién es información de interés público, y una sociedad que no la conoce no puede juzgar por sí misma lo que le pasa. Cada vez más, esa información se publica a medias: la edad, el arma o el origen del autor desaparecen de la noticia sin que nadie explique por qué.

Eso es una decisión editorial, y las decisiones editoriales se pueden medir. El Índice de Opacidad dice, medio a medio, en qué proporción de sus noticias no consta el origen del agresor; el Léxico dice con qué palabras lo nombra cada uno.

Nada se afirma; todo se enseña

Cada dato lleva el enlace a la noticia de la que sale y, cuando lo hay, la cita literal que lo respalda. Un dato sin respaldo en el texto del artículo no se publica, aunque el modelo lo haya propuesto.

Lo que aquí se lee no es nuestra versión de los hechos: es la del medio, con su nombre puesto al lado. Ver de dónde sale cada dato →

Lo que no se cuenta

De los 4.763 sucesos cuyo artículo se pudo leer entero, en cuántos no consta cada dato. Quedan fuera los que solo se pudieron leer por el titular y la entradilla: contarlos aquí mediría a nuestro rastreador y no al medio.

76% sin el origen del agresor 3.603 de 4.763
63% sin la edad del agresor 2.999 de 4.763
89% sin el origen de la víctima 4.234 de 4.763
61% sin la edad de la víctima 2.909 de 4.763

Que un dato no conste no significa siempre que el medio lo callara a posta: a veces no se sabía al publicar, y a veces llegó en una actualización posterior que aquí no entra. Lo que estas cifras afirman es lo único que se puede comprobar caso a caso: que en la noticia archivada el dato no está.

Medio a medio, qué calla cada uno

Los 5 primeros del Índice de Opacidad y los 2 datos que más veces faltan en sus noticias. En crudo, sin ajustar, y con el número de sucesos al lado. No es lo mismo un medio que lo ha demostrado 819 veces que otro que lo ha hecho 28.

  • eldiario.es 819 sucesos 89% origen de la víctima 86% origen del agresor
  • confilegal.com 42 sucesos 93% origen del agresor 90% edad del agresor
  • laopiniondemurcia.es 117 sucesos 90% origen de la víctima 82% origen del agresor
  • canarias7.es 28 sucesos 93% origen de la víctima 89% origen del agresor
  • diariosur.es 150 sucesos 79% origen del agresor 79% origen de la víctima

El orden lo pone el Índice de Opacidad, que sí ajusta por volumen para poder comparar medios entre sí. El ranking completo y cómo se calcula →

¿Y el arma? No está, y decirlo forma parte del método. La columna es posterior a buena parte del archivo, así que solo se ha mirado en 2.417 de los 4.763 (51%). Un porcentaje de omisión calculado sobre esa parte la presentaría como si fuera el archivo entero, que es justo el reproche que este sitio le hace a los demás. Entrará aquí cuando la cobertura pase del 60%, el mismo umbral con el que se publica cualquier otra ficha del sitio.

El mapa de los sucesos

4.887 casos situados uno a uno, repartidos por 1.008 municipios de España. Cada punto lleva la noticia de la que sale, y el mapa se acota por tipología, medio, origen del agresor, arma y fecha.

Mapa de España con un punto rojo por cada suceso recogido: los puntos cubren todo el territorio y se espesan hasta formar manchas continuas en la costa mediterránea, en el entorno de Madrid y en las capitales de provincia. Un recuadro aparte recoge Canarias.
Abrir el mapa completo Con su buscador, sus filtros y la ficha de cada caso.
Ver el mapa →

Lo último que ha entrado

Ordenado por el momento en que la web lo registró, no por la fecha del suceso: esto es el pulso del rastreador. Cada título abre la ficha del caso, con su fuente original.

Verlos todos en el mapa →  ·  Análisis: tipología, territorio y ritmo →

Cómo llega un suceso hasta aquí

Cada paso se puede auditar desde fuera. El detalle —incluido dónde interviene un modelo de lenguaje y qué se hace con lo que dice— está en metodología.

  1. Se leen los medios

    Un rastreador recorre cada 15 minutos los 60 medios del catálogo. El catálogo entero es público, y se puede proponer uno que falte.

  2. Se extrae la ficha

    De cada artículo salen tipología, lugar, fecha y datos de las personas, siempre con la cita literal del texto que los respalda. Lo que no encaja en el catálogo cerrado se descarta entero, y se descarta muchísimo más de lo que se publica.

  3. Se sitúa y se fusiona

    El lugar se convierte en coordenadas y se comprueba si el hecho ya estaba: un suceso contado por ocho medios es un punto con ocho enlaces, no ocho puntos. Contarlo ocho veces convertiría el mapa en un medidor de cobertura mediática.

  4. Se publica, y se puede corregir

    Cada caso tiene su ficha con el enlace al original. Corregir un dato exige aportar una prueba, y esa prueba la comprueba un proceso aparte antes de que el cambio se aplique.

Lo que esto no es

Esta sección existe porque un sitio que reprocha a los medios publicar cifras sin denominador no puede permitirse hacerlo él.

  • No es una estadística de delincuencia. Mide lo que se publica. Si la prensa deja de cubrir un tipo de suceso, aquí baja sin que en la calle baje nada. Las cifras oficiales las publica el Ministerio del Interior, y no son estas.
  • Más casos no significa más delitos. Cada medio nuevo que entra en el catálogo sube los números: eso es más cobertura, no más delincuencia. Por eso se publica el catálogo entero en transparencia.
  • No hay una sola cifra que lo resuma. Cada porcentaje del sitio dice entre cuántos casos se divide. Un porcentaje sin denominador no es un dato: es un titular.
  • El origen del agresor solo consta cuando el medio lo dijo. Ni se deduce, ni se completa, ni se acepta de quien no puede probarlo: quien aporta un caso sin nivel de verificación puede describirlo, pero su afirmación sobre el origen no se publica. El caso sale con origen desconocido, que es la verdad.
  • Y hay errores. Los conocidos están escritos, con su tamaño y con lo que habría que hacer para corregirlos, en sesgos conocidos. Al final de esa misma página está lo que más incomoda escribir: qué resultado desmentiría todo esto.

Todo lo que se puede mirar

Distintas formas de entrar en los mismos datos. Ninguna necesita cuenta.

Cómo ayudar

Esto no se sostiene con opiniones: se sostiene con enlaces. Todo lo que se aporta queda firmado y se puede revisar.