Un pianista apuñala a un joven en el culto tras sentirse humillado por su madre. Su hermano también resulta herido.
Las copias están en archive.org, que no controlamos nosotros: si mañana el medio retira o reescribe la noticia, esa copia sigue ahí y cualquiera puede comprobarla sin fiarse de este sitio.
Los datos de esta ficha no los ha escrito una persona: los extrajo un modelo de lenguaje del texto de la noticia. Aquí está la frase exacta de la que salió cada uno, comprobada contra el artículo: si la frase no aparecía literalmente en él, no se guarda. Y si algo no cuadra, se dice aquí mismo.
Junto a Diego M. M., el pianista, están acusados también como coautores de un delito de asesinato consumado y otro en grado de tentativa su hijo José M. M., de 23 años, y su suegro Joaquín M. M., alias 'el Forrines', de 69. El Ministerio Fiscal solicita para cada uno de ellos penas de 32 años de prisión. Otro hijo del …Leerlo en elnortedecastilla.es →
Antonio Flores, de 24 años, murió de la cuchillada en el tórax que le atravesó el pulmón derecho y el corazón, y su hermano pequeño, de 16 años, sobrevivió tras casi un mes hospitalizado con otras dos cuchilladas.Leerlo en elnortedecastilla.es →
Una impugnación no cambia nada por sí sola: la lee una persona y, si tiene razón, la corrección queda registrada aquí abajo con su fecha. Para enviarla hace falta una cuenta.
Guardamos el titular de cada noticia el día que la recogimos y volvemos a mirarla al día siguiente, a la semana y al mes. Esto es lo que ha pasado desde entonces, tal cual.
Sin cambios en el titular desde el 26/10/2026: «Crimen en el culto: «Solo me humillo ante Dios, no ante ninguna mujer» | El Norte de Castilla».
Un titular puede cambiar por una errata, por una corrección o por posicionamiento. Aquí no se dice por qué cambió: se enseña qué decía antes y qué dice ahora.
Esta ficha es un punto del mapa. El sentido del proyecto está en verlos todos a la vez: cuántos son, dónde caen y quién los cuenta.
Para impugnar un dato hace falta una cuenta. No es por ponértelo difícil: si dejamos que se envíe sin nombre, no hay a quién repreguntar cuando la corrección no está clara, ni forma de contestarte cuando tienes razón.
Lo lee una persona. Si el dato está mal, la corrección aparece en el historial de esta misma ficha; y si tu aviso se publica —con tu nombre de usuario y lo que escribas aquí— será junto a la respuesta de por qué tenías razón o por qué no.