Un joven fue agredido con una barra de hierro durante un robo en Madrid, sufriendo lesiones en cabeza y cuello.
Las copias están en archive.org, que no controlamos nosotros: si mañana el medio retira o reescribe la noticia, esa copia sigue ahí y cualquiera puede comprobarla sin fiarse de este sitio.
Los datos de esta ficha no los ha escrito una persona: los extrajo un modelo de lenguaje del texto de la noticia. Aquí está la frase exacta de la que salió cada uno, comprobada contra el artículo: si la frase no aparecía literalmente en él, no se guarda. Y si algo no cuadra, se dice aquí mismo.
Un adolescente marroquí de 18 años fue detenido el pasado lunes por la Policía Nacional por un presunto robo con violencia cometido en la zona de Batán, en la Casa de Campo de Madrid.Leerlo en elmundo.es →
Un adolescente marroquí de 18 años fue detenido el pasado lunes por la Policía Nacional por un presunto robo con violencia cometido en la zona de Batán, en la Casa de Campo de Madrid.Leerlo en elmundo.es →
El sospechoso arrancó a la víctima de 26 años una cadena de oro mediante un tirón y después la golpeó con una barra de hierro para sustraerle también el teléfono móvil.Leerlo en elmundo.es →
Una impugnación no cambia nada por sí sola: la lee una persona y, si tiene razón, la corrección queda registrada aquí abajo con su fecha. Para enviarla hace falta una cuenta.
Guardamos el titular de cada noticia el día que la recogimos y volvemos a mirarla al día siguiente, a la semana y al mes. Esto es lo que ha pasado desde entonces, tal cual.
Sin cambios en el titular desde el 21/10/2026: «Detenido por agredir con una barra de hierro a un joven para robarle una cadena y el móvil en la Casa de Campo».
Un titular puede cambiar por una errata, por una corrección o por posicionamiento. Aquí no se dice por qué cambió: se enseña qué decía antes y qué dice ahora.
Esta ficha es un punto del mapa. El sentido del proyecto está en verlos todos a la vez: cuántos son, dónde caen y quién los cuenta.
Para impugnar un dato hace falta una cuenta. No es por ponértelo difícil: si dejamos que se envíe sin nombre, no hay a quién repreguntar cuando la corrección no está clara, ni forma de contestarte cuando tienes razón.
Lo lee una persona. Si el dato está mal, la corrección aparece en el historial de esta misma ficha; y si tu aviso se publica —con tu nombre de usuario y lo que escribas aquí— será junto a la respuesta de por qué tenías razón o por qué no.