Un menor ha sido investigado por lesiones graves tras arrojar una piedra a un coche, produciendo lesiones al conductor.
Las copias están en archive.org, que no controlamos nosotros: si mañana el medio retira o reescribe la noticia, esa copia sigue ahí y cualquiera puede comprobarla sin fiarse de este sitio.
Los datos de esta ficha no los ha escrito una persona: los extrajo un modelo de lenguaje del texto de la noticia. Aquí está la frase exacta de la que salió cada uno, comprobada contra el artículo: si la frase no aparecía literalmente en él, no se guarda. Y si algo no cuadra, se dice aquí mismo.
se ha podido identificar a una persona menor de edad como presunto autor del lanzamiento de la piedraLeerlo en elconfidencial.com →
el conductor, varón de 42 años, recibió un impacto de una piedra de grandes dimensionesLeerlo en elconfidencial.com →
por arrojar una piedra de grandes dimensiones desde un puenteLeerlo en elconfidencial.com →
Una impugnación no cambia nada por sí sola: la lee una persona y, si tiene razón, la corrección queda registrada aquí abajo con su fecha. Para enviarla hace falta una cuenta.
Guardamos el titular de cada noticia el día que la recogimos y volvemos a mirarla al día siguiente, a la semana y al mes. Esto es lo que ha pasado desde entonces, tal cual.
No se pudo comprobar: el medio responde HTTP 403 a la lectura automática. El titular archivado el 21/10/2026 era «Investigan a un menor por arrojar una piedra a un coche en Yuncler (Toledo) provocando lesiones graves a su conductor».
Sin cambios en el titular desde el 21/10/2026: «Un menor, presunto autor de la pedrada a que llevó a la UCI de Toledo a un hombre que viajaba por AP-41».
No se pudo comprobar: el medio responde HTTP 403 a la lectura automática.
Sin cambios en el titular desde el 21/10/2026: «Investigan a un menor por tirar una piedra de grandes dimensiones desde un puente de la AP-41 y herir a un conductor».
Un titular puede cambiar por una errata, por una corrección o por posicionamiento. Aquí no se dice por qué cambió: se enseña qué decía antes y qué dice ahora.
Esta ficha es un punto del mapa. El sentido del proyecto está en verlos todos a la vez: cuántos son, dónde caen y quién los cuenta.
Para impugnar un dato hace falta una cuenta. No es por ponértelo difícil: si dejamos que se envíe sin nombre, no hay a quién repreguntar cuando la corrección no está clara, ni forma de contestarte cuando tienes razón.
Lo lee una persona. Si el dato está mal, la corrección aparece en el historial de esta misma ficha; y si tu aviso se publica —con tu nombre de usuario y lo que escribas aquí— será junto a la respuesta de por qué tenías razón o por qué no.