Un varón de 43 años recibió una puñalada en el pecho durante una discusión en la calle.
Los datos de esta ficha no los ha escrito una persona: los extrajo un modelo de lenguaje del texto de la noticia. Aquí está la frase exacta de la que salió cada uno, comprobada contra el artículo: si la frase no aparecía literalmente en él, no se guarda. Y si algo no cuadra, se dice aquí mismo.
Un varón de 43 años de edad acababa en el hospital de madrugada tras recibir una puñalada en el pecho en el transcurso de una discusión en la calle en Molina de SeguraLeerlo en laopiniondemurcia.es →
acababa en el hospital de madrugada tras recibir una puñalada en el pechoLeerlo en laopiniondemurcia.es →
Una impugnación no cambia nada por sí sola: la lee una persona y, si tiene razón, la corrección queda registrada aquí abajo con su fecha. Para enviarla hace falta una cuenta.
El titular que le puso la prensa a este mismo caso cada día, y cuántos medios lo publicaron. No lo escribimos nosotros: es lo que se archivó de cada fuente el día que salió.
Apuñalan en el pecho a un hombre en una riña en Molina de Segura
Detenidos dos hombres por el apuñalamiento en una riña en Molina de Segura
Guardamos el titular de cada noticia el día que la recogimos y volvemos a mirarla al día siguiente, a la semana y al mes. Esto es lo que ha pasado desde entonces, tal cual.
Sin cambios en el titular desde el 21/10/2026: «Apuñalan en el pecho a un hombre en una riña en Molina de Segura».
Sin cambios en el titular desde el 21/10/2026: «Herido un policía durante la detención del sospechoso de robar un móvil en Molina de Segura».
Detectado el 25/10/2026 a las 08:05, 1 día después de la primera captura. El texto de la noticia también cambió.
Un titular puede cambiar por una errata, por una corrección o por posicionamiento. Aquí no se dice por qué cambió: se enseña qué decía antes y qué dice ahora.
Esta ficha es un punto del mapa. El sentido del proyecto está en verlos todos a la vez: cuántos son, dónde caen y quién los cuenta.
Para impugnar un dato hace falta una cuenta. No es por ponértelo difícil: si dejamos que se envíe sin nombre, no hay a quién repreguntar cuando la corrección no está clara, ni forma de contestarte cuando tienes razón.
Lo lee una persona. Si el dato está mal, la corrección aparece en el historial de esta misma ficha; y si tu aviso se publica —con tu nombre de usuario y lo que escribas aquí— será junto a la respuesta de por qué tenías razón o por qué no.