Un joven de 20 años fue condenado por violar a una joven ebria después de conocerla en una discoteca. La víctima estaba muy mareada y se opuso a mantener relaciones.
Las copias están en archive.org, que no controlamos nosotros: si mañana el medio retira o reescribe la noticia, esa copia sigue ahí y cualquiera puede comprobarla sin fiarse de este sitio.
Los datos de esta ficha no los ha escrito una persona: los extrajo un modelo de lenguaje del texto de la noticia. Aquí está la frase exacta de la que salió cada uno, comprobada contra el artículo: si la frase no aparecía literalmente en él, no se guarda. Y si algo no cuadra, se dice aquí mismo.
Un joven de 20 años ha aceptado una condena de tres años y medio de cárcel tras declararse culpable ante el tribunal que le ha juzgado en la Audiencia de Jaén por haber violado a otra joven que había conocido en la discotecaLeerlo en abc.es →
Sin cita: este dato se extrajo antes de que se guardaran, o el modelo no señaló ninguna frase que lo respalde. La noticia entera sigue enlazada aquí arriba.
Una impugnación no cambia nada por sí sola: la lee una persona y, si tiene razón, la corrección queda registrada aquí abajo con su fecha. Para enviarla hace falta una cuenta.
Guardamos el titular de cada noticia el día que la recogimos y volvemos a mirarla al día siguiente, a la semana y al mes. Esto es lo que ha pasado desde entonces, tal cual.
Sin cambios en el titular desde el 07/10/2026: «Acepta una condena de tres años y medio de cárcel por violar en Jaén a una joven ebria». El texto de la noticia sí ha cambiado 2 vezes.
No se pudo comprobar: el medio responde HTTP 403 a la lectura automática. El titular archivado el 07/10/2026 era «Condenado un joven a tres años y medio de cárcel por violar a otra joven que se encontraba ebria».
Un titular puede cambiar por una errata, por una corrección o por posicionamiento. Aquí no se dice por qué cambió: se enseña qué decía antes y qué dice ahora.
Esta ficha es un punto del mapa. El sentido del proyecto está en verlos todos a la vez: cuántos son, dónde caen y quién los cuenta.
Para impugnar un dato hace falta una cuenta. No es por ponértelo difícil: si dejamos que se envíe sin nombre, no hay a quién repreguntar cuando la corrección no está clara, ni forma de contestarte cuando tienes razón.
Lo lee una persona. Si el dato está mal, la corrección aparece en el historial de esta misma ficha; y si tu aviso se publica —con tu nombre de usuario y lo que escribas aquí— será junto a la respuesta de por qué tenías razón o por qué no.