Un ladrón agredió a un vigilante de seguridad en un centro comercial mientras intentaba robar un teléfono móvil y otros objetos. El vigilante sufrió un corte en el labio.
Las copias están en archive.org, que no controlamos nosotros: si mañana el medio retira o reescribe la noticia, esa copia sigue ahí y cualquiera puede comprobarla sin fiarse de este sitio.
Los datos de esta ficha no los ha escrito una persona: los extrajo un modelo de lenguaje del texto de la noticia. Aquí está la frase exacta de la que salió cada uno, comprobada contra el artículo: si la frase no aparecía literalmente en él, no se guarda. Y si algo no cuadra, se dice aquí mismo.
La Guardia Civil ha procedido a la detención de un varón de 28 años de edad por un presunto robo con violencia que habría cometido en un centro comercial de Marratxí, donde agredió al vigilante de seguridad que advirtió sus intenciones.Leerlo en ultimahora.es →
Una impugnación no cambia nada por sí sola: la lee una persona y, si tiene razón, la corrección queda registrada aquí abajo con su fecha. Para enviarla hace falta una cuenta.
La mayoría de los mapas de sucesos terminan en la noticia del día. Esto es lo que se publicó más tarde sobre este mismo caso, en orden, con su fecha y su enlace.
Detenido por intento de robo y agresión en centro comercial
Un hombre de 23 años intentó robar un móvil y agredió a un guardia de seguridad en un centro comercial.
Leerlo en diariodemallorca.es →Guardamos el titular de cada noticia el día que la recogimos y volvemos a mirarla al día siguiente, a la semana y al mes. Esto es lo que ha pasado desde entonces, tal cual.
Sin cambios en el titular desde el 24/09/2026: «Un vigilante de seguridad agredido en un centro comercial de Marratxí tras pillar a un ladrón 'in fraganti'».
Sin cambios en el titular desde el 24/09/2026: «Detenido por pegar a un vigilante que le pilló robando en un centro comercial de Marratxí».
Un titular puede cambiar por una errata, por una corrección o por posicionamiento. Aquí no se dice por qué cambió: se enseña qué decía antes y qué dice ahora.
Esta ficha es un punto del mapa. El sentido del proyecto está en verlos todos a la vez: cuántos son, dónde caen y quién los cuenta.
Para impugnar un dato hace falta una cuenta. No es por ponértelo difícil: si dejamos que se envíe sin nombre, no hay a quién repreguntar cuando la corrección no está clara, ni forma de contestarte cuando tienes razón.
Lo lee una persona. Si el dato está mal, la corrección aparece en el historial de esta misma ficha; y si tu aviso se publica —con tu nombre de usuario y lo que escribas aquí— será junto a la respuesta de por qué tenías razón o por qué no.