Un joven colombiano de 29 años fue agredido por un individuo que le rompió una botella en la cabeza. El ataque fue motivado por racismo y ocurrió en las inmediaciones de una discomóvil. El agresor fue detenido tras una persecución policial.
Las copias están en archive.org, que no controlamos nosotros: si mañana el medio retira o reescribe la noticia, esa copia sigue ahí y cualquiera puede comprobarla sin fiarse de este sitio.
Los datos de esta ficha no los ha escrito una persona: los extrajo un modelo de lenguaje del texto de la noticia. Aquí está la frase exacta de la que salió cada uno, comprobada contra el artículo: si la frase no aparecía literalmente en él, no se guarda. Y si algo no cuadra, se dice aquí mismo.
el presunto agresor, Gabriel G., de 29 años de edadLeerlo en lasprovincias.es →
Una de ... las víctimas, de 29 años de edad y nacionalidad colombiana, resultó herida cuando un individuo le rompió una botella de cristal en la cabeza al grito de «panchitos». Los violentos hechos sucedieron minutos después de las cinco de la madrugada en las inmediaciones de una discomóvil, cuando el agresor abordó …Leerlo en lasprovincias.es →
Una de ... las víctimas, de 29 años de edad y nacionalidad colombiana, resultó herida cuando un individuo le rompió una botella de cristal en la cabeza al grito de «panchitos». Los violentos hechos sucedieron minutos después de las cinco de la madrugada en las inmediaciones de una discomóvil, cuando el agresor abordó …Leerlo en lasprovincias.es →
Una impugnación no cambia nada por sí sola: la lee una persona y, si tiene razón, la corrección queda registrada aquí abajo con su fecha. Para enviarla hace falta una cuenta.
Guardamos el titular de cada noticia el día que la recogimos y volvemos a mirarla al día siguiente, a la semana y al mes. Esto es lo que ha pasado desde entonces, tal cual.
Sin cambios en el titular desde el 30/08/2026: «Agresión racista en Paterna: rompe una botella en la cabeza de un joven tras llamarle «panchito» | Las Provincias».
Un titular puede cambiar por una errata, por una corrección o por posicionamiento. Aquí no se dice por qué cambió: se enseña qué decía antes y qué dice ahora.
Esta ficha es un punto del mapa. El sentido del proyecto está en verlos todos a la vez: cuántos son, dónde caen y quién los cuenta.
Para impugnar un dato hace falta una cuenta. No es por ponértelo difícil: si dejamos que se envíe sin nombre, no hay a quién repreguntar cuando la corrección no está clara, ni forma de contestarte cuando tienes razón.
Lo lee una persona. Si el dato está mal, la corrección aparece en el historial de esta misma ficha; y si tu aviso se publica —con tu nombre de usuario y lo que escribas aquí— será junto a la respuesta de por qué tenías razón o por qué no.