Un hombre de 33 años fue detenido por presuntamente agredir a su pareja de 41 años en su domicilio en Santander.
Las copias están en archive.org, que no controlamos nosotros: si mañana el medio retira o reescribe la noticia, esa copia sigue ahí y cualquiera puede comprobarla sin fiarse de este sitio.
Los datos de esta ficha no los ha escrito una persona: los extrajo un modelo de lenguaje del texto de la noticia. Aquí está la frase exacta de la que salió cada uno, comprobada contra el artículo: si la frase no aparecía literalmente en él, no se guarda. Y si algo no cuadra, se dice aquí mismo.
La Policía Local de Santander ha detenido el domingo en la calle Tantín a un varón de 33 años como presunto autor de un delito ... de violencia machista. Los hechos suceden horas después del último asesinato por violencia machista en Cantabria. Momentos antes de las 02.10 horas -cuando se llevó a cabo la detención-, …Leerlo en eldiariomontanes.es →
Momentos antes de las 02.10 horas -cuando se llevó a cabo la detención-, el hombre habría agredido a su pareja, una mujer de 41 años, tras una discusión en el domicilio de ella. Los agentes locales instruyeron las preceptivas diligencias por un supuesto delito de violencia de género y otro de violencia doméstica. A …Leerlo en eldiariomontanes.es →
Una impugnación no cambia nada por sí sola: la lee una persona y, si tiene razón, la corrección queda registrada aquí abajo con su fecha. Para enviarla hace falta una cuenta.
Guardamos el titular de cada noticia el día que la recogimos y volvemos a mirarla al día siguiente, a la semana y al mes. Esto es lo que ha pasado desde entonces, tal cual.
Sin cambios en el titular desde el 30/08/2026: «La Policía Local detiene en Santander a un varón de 33 años por un presunto delito de violencia de género | El Diario Montañés».
Un titular puede cambiar por una errata, por una corrección o por posicionamiento. Aquí no se dice por qué cambió: se enseña qué decía antes y qué dice ahora.
Esta ficha es un punto del mapa. El sentido del proyecto está en verlos todos a la vez: cuántos son, dónde caen y quién los cuenta.
Para impugnar un dato hace falta una cuenta. No es por ponértelo difícil: si dejamos que se envíe sin nombre, no hay a quién repreguntar cuando la corrección no está clara, ni forma de contestarte cuando tienes razón.
Lo lee una persona. Si el dato está mal, la corrección aparece en el historial de esta misma ficha; y si tu aviso se publica —con tu nombre de usuario y lo que escribas aquí— será junto a la respuesta de por qué tenías razón o por qué no.