Yassin Kanjaa asesinó al sacristán Diego Valencia Pérez en Algeciras con un machete tras confundirlo con un sacerdote, causándole la muerte por traumatismo craneoencefálico.
Las copias están en archive.org, que no controlamos nosotros: si mañana el medio retira o reescribe la noticia, esa copia sigue ahí y cualquiera puede comprobarla sin fiarse de este sitio.
Los datos de esta ficha no los ha escrito una persona: los extrajo un modelo de lenguaje del texto de la noticia. Aquí está la frase exacta de la que salió cada uno, comprobada contra el artículo: si la frase no aparecía literalmente en él, no se guarda. Y si algo no cuadra, se dice aquí mismo.
Al irrumpir de nuevo en San Isidro asestó un machetazo en la nuca al sacerdote Antonio Rodríguez Lucena, de 74 años, que cayó conmocionado y fue operado de urgencia. Falleció en octubre de 2023 por causas naturales. Sin atacar a ninguno de los fieles presentes, Kanjaa se dirigió a la iglesia de Nuestra Señora de la …Leerlo en confilegal.com →
Una impugnación no cambia nada por sí sola: la lee una persona y, si tiene razón, la corrección queda registrada aquí abajo con su fecha. Para enviarla hace falta una cuenta.
La mayoría de los mapas de sucesos terminan en la noticia del día. Esto es lo que se publicó más tarde sobre este mismo caso, en orden, con su fecha y su enlace.
Atentado yihadista en Algeciras deja un muerto y varios heridos
Un individuo armado con un machete atacó dos iglesias, matando al sacristán Diego Valencia e hirió a varias personas, motivado por ideales yihadistas.
Leerlo en h50.es →Guardamos el titular de cada noticia el día que la recogimos y volvemos a mirarla al día siguiente, a la semana y al mes. Esto es lo que ha pasado desde entonces, tal cual.
Sin cambios en el titular desde el 30/08/2026: «La AN confirma que el asesino del sacristán de Algeciras no puede ser condenado: actuó en pleno brote psicótico».
Sin cambios en el titular desde el 30/08/2026: «None».
Un titular puede cambiar por una errata, por una corrección o por posicionamiento. Aquí no se dice por qué cambió: se enseña qué decía antes y qué dice ahora.
Esta ficha es un punto del mapa. El sentido del proyecto está en verlos todos a la vez: cuántos son, dónde caen y quién los cuenta.
Para impugnar un dato hace falta una cuenta. No es por ponértelo difícil: si dejamos que se envíe sin nombre, no hay a quién repreguntar cuando la corrección no está clara, ni forma de contestarte cuando tienes razón.
Lo lee una persona. Si el dato está mal, la corrección aparece en el historial de esta misma ficha; y si tu aviso se publica —con tu nombre de usuario y lo que escribas aquí— será junto a la respuesta de por qué tenías razón o por qué no.